
Hace poco menos de un año, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud dio a conocer una lista de llamados productos milagro que serían objeto de aseguramiento y que estaba encabezada por un producto de Genomma Lab denominado Cicatricure.
El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien entonces era presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, se refirió no pocas veces a la “publicidad engañosa en sustancias que no eran medicamentos, y que estaban evidentemente exagerando sus posibilidades terapéuticas”.
—¿Qué consecuencias puede traer a la salud de una persona que se someta, por ejemplo, no tanto a Cicatricure, pero digamos a…? —le preguntaron durante una entrevista.
El secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, quien entonces era presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, se refirió no pocas veces a la “publicidad engañosa en sustancias que no eran medicamentos, y que estaban evidentemente exagerando sus posibilidades terapéuticas”.
—¿Qué consecuencias puede traer a la salud de una persona que se someta, por ejemplo, no tanto a Cicatricure, pero digamos a…? —le preguntaron durante una entrevista.
—Bueno, la cicatriz se le puede hacer peor —contestó el funcionario.
Entonces, las autoridades advertían que la exposición del consumidor a este tipo de publicidad generalmente representa un riesgo sanitario a partir de la probabilidad de que el público podría abandonar algún tratamiento médico específico, enmascarar el diagnóstico de alguna enfermedad o no asistir a un especialista para tratar algún padecimiento de los que se prometen eliminar con los dichosos productos anunciados.
A Adela Micha, una de las principales conductoras de los noticiarios de Televisa no tuvieron más que ofrecerle algunos miles de pesos para que en estos días sea posible verla en un anuncio de 30 segundos, pagado por Genomma Lab, exaltando las propiedades del ya mencionado Cicatricure. Qué cosas.
Entonces, las autoridades advertían que la exposición del consumidor a este tipo de publicidad generalmente representa un riesgo sanitario a partir de la probabilidad de que el público podría abandonar algún tratamiento médico específico, enmascarar el diagnóstico de alguna enfermedad o no asistir a un especialista para tratar algún padecimiento de los que se prometen eliminar con los dichosos productos anunciados.
A Adela Micha, una de las principales conductoras de los noticiarios de Televisa no tuvieron más que ofrecerle algunos miles de pesos para que en estos días sea posible verla en un anuncio de 30 segundos, pagado por Genomma Lab, exaltando las propiedades del ya mencionado Cicatricure. Qué cosas.

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